La mínima expresión de síntomas (MSE) representa un objetivo clínico
relevante en la MGg. Sin embargo, alcanzar este estado no elimina
por completo el riesgo de progresión o recaída.
La verdadera estabilización de la enfermedad implica mantener el control clínico a largo plazo, minimizar el impacto de las exacerbaciones y preservar la autonomía del paciente en el tiempo.1
La verdadera estabilización de la enfermedad implica mantener el control clínico a largo plazo, minimizar el impacto de las exacerbaciones y preservar la autonomía del paciente en el tiempo.1
profesional sanitario
La consecución de la MSE se asocia a mejoras funcionales, mayor autonomía y mejor calidad de vida.2 Sin embargo, mantener este estado de estabilidad es esencial para reducir el impacto de la enfermedad a largo plazo. Descubre cómo la estabilización sostenida puede traducirse en una mejor experiencia para el paciente y en una mayor previsibilidad clínica.
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